
Cobijados bajo una misma realidad, posiblemente sumidos bajo el mismo sueño, en un mismo suspiro abrasador que silencia todo sentir en medio de lo cotidiano, encontramos a este hombre visiblemente indigente, junto a su incondicional compañero de vida, en el parque El Ejido en Quito, Ecuador.(Foto: Adriana Meza Vea).
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